Democracia y anarquismo

Uno se pregunta cómo puede ser posible que personas como Manuel Fraga, un franquista irredento profundamente autoritario, que creía sin tapujos en la imposición a la población de las doctrinas que consideraba más apropiadas, de ser necesario mediante la violencia, o Felipe González, el sin duda presunto precursor de los GAL, no creo que haya que definirle mucho más, o yo mismo, un anarquista absolutamente convencido de la ilegitimidad e inutilidad del Estado, podamos autoproclamarnos “demócratas” por igual sin que se nos caiga la cara de vergüenza. Es simple, los dos señores mencionados no tenían ninguna razón ni derecho a decirlo, pues no fueron ni son demócratas, vamos, ni de lejos. Pero yo sí que lo soy, profundamente. Es más, todxs lxs anarquistas lo somos, siento daros esta noticia, compañerxs.

Vamos a hacer un ejercicio lingüístico-matemático. Vamos a despejar la ecuación que supone la propia definición de democracia, seguidme. La definición de democracia convencional, que figura en numerosos textos constticucionales, es que “la democracia es el gobierno del pueblo”. Pero ¿sobre quién gobierna el pueblo? es necesario ese dato, para redondear la ecuación y poder proceder: evidentemente, sobre el pueblo. Diremos entonces que “la democracia es el gobierno del pueblo sobre el pueblo” Pero ahora, al evaluarla en completo, no encontramos ante una definición evidentemente absurda, y claramente despejable: si el pueblo va a ser gobernante y gobernado al mismo tiempo, es mucho más apropiado entonces despejar y decir que “la democracia es el autogobierno del pueblo”, con lo que hemos dado un primer paso bastante esclarecedor. Pero, ¿es apropiado hablar de gobierno, cuando éste se ejerce sobre unx mismx? No, las personas no se gobiernan a si mismas, que tontería, el termino apropiado a utilizar sería que se organizan, mucho mejor, se gestionan a sí mismas. La única definición  razonable de democracia, por tanto, es la que desemboca en la autogestión popular. Democracia es, por tanto, autogestión, son exactamente la misma cosa. Y, siendo la autogestión el principio fundamental del anarquismo, me temo que anarquismo y democracia son dos formas de definir el mismo concepto. Vaya tela, ¿no?

Supongo que tras este ejercicio algunx quedará ligeramente, quizá bastante perplejx. Supongo que es necesaria una pausa, un tiempo para asimilar la solución a esta ecuación lingüística. No tengo ningún problema en daros el tiempo que queráis, hay tiempo de sobra, a mi también me costó. Sistemáticamente, uno tras otro, todos y cada uno de los valores anarquistas han sido manoseados y tergiversados por los totalitarismos, convirtiéndolos en todo lo contrario de lo que eran en origen, desde la revolución social hasta el fantástico todo el poder a los soviets, todas nuestras ideas han terminado por convertirse en sus manos en cosas rastreras y odiosas, lo contrario a lo que pretendían ser, y que constantemente tenemos que descontaminar. Ante esta completa, aunque razonable, ausencia de creatividad, era muy difícil esperar de los aspirantes a tiranos que fueran capaces de crear algo diferente, algo motivante para el pueblo, y la impresión general que teníamos es que eran simplemente incapaces. Pero entonces salieron con esa idea tan buena de la democracia, que tanto gusta a la gente. Pues va a ser que no, eso también es anarquismo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: